Al otro lado del viento de Orson Welles

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Este es uno de esos grandes proyectos de Welles rodado en los años setenta y que finalmente quedó inconcluso. Tan solo un tramo de la cinta estaba montado. Amigos del realizador, colaboradores, y material diverso escrito por él mismo finalmente recuperado, al que hay que añadir la ayuda de la plataforma Netflix como financiadora, han conseguido concluir la cinta y la han presentado en el último festival de Venecia de 2018.

Los misterios acuden a nuestra mente cinéfila y viendo este convulso, incluso caótico trabajo resultante, nos planteamos la posibilidad de elucubrar acerca de lo que debería haber sido, y nunca jamás sabremos. Solo podemos intuir lo que Welles quería realizar, pero nunca cual sería el proyecto final, que él deseaba (el tono y el montaje deseado).

Sinopsis: La historia de un legendario director llamado J.J. “Jake” Hannaford, que regresa a Hollywood desde los años de semi-exilio en Europa, con planes para completar el trabajo en su propia película, también titulada “Al otro lado del viento” y volver al estrellato…

Sin duda podemos pensar que este es un trabajo visceral, y que pueda estar basado en su propia historia, donde se incluyen sus obsesiones, frustraciones de índole creativa, incluso puede plantearse este proyecto como una contestación paródica y sardónica al cine que se estaba haciendo.

Este trabajo tal y como ha sido presentado sin duda es inquietante, inestable, furioso, convulso, provocador y delirante, como lo es profundamente melancólico y trágico, pero también sórdido y opaco, atrevido, experimental, irreverente, desesperado y desesperante, autocrítico, introspectivo, incluso desordenado en algunos tramos. También es un extraño puzle improvisado exasperante y sin respuestas, que trata de encontrar la esencia del cine en los percances de los rodajes, en las trastiendas misteriosas del cine dentro del cine, en las cloacas siniestras de la mediocridad atolondrada hollywoodiense y la mezquindad del famoseo, pero además es sin quererlo un juego de reflejos, una reflexión de índole megalómana, una introspectiva exploración fragmentaria que evita la verdad del hombre, un deseo anhelado roto, un universo mágico sin magia, una ilusión alimentada de egos, un ego que todo lo envuelve cuyas preguntas apenas tiene respuestas y se ocultan. Una cinta cuyos fotogramas se encuentran inconclusos. Un proyecto desconcertante, desconcertado.

 

 

 

 

 

 

 

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