El blues de Beale Street de Barry Jenkis

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Una de las apreciaciones a valorar en este trabajo radica en la importancia del fondo sobre la forma.  Jenkis es un buen narrador, en este sentido. Sabe perfectamente manejar, además, los tiempos del relato.

La crítica social es abordada, nunca se rehúye de esta. La importancia capital de su mirada consiste en mudar lo real a través de la estilización visual y la inusual procelosa lírica con la que es capaz de escribir las imágenes, hasta el punto de modelar una auténtica experiencia cinematográfica.

Jenkins adapta la novela escrita por el activista James Baldwin. La acción transcurre en un momento conflictivo de tensión social. Un momento de absoluta indefensión de los afroamericanos frente a la inquina racial blanca.

El relato parece en un momento dado conducirnos hacia la reivindicación social (política), de hecho quedan apuntadas a lo largo de este algunas anotaciones, todas ellas interesantes, acerca de la exclusión racial que sufren los personajes. Pero al director lo que de verdad le importa  es confrontar ese cosmos desfavorable (adverso y hostil) a la intimidad de la joven pareja protagonista (dos jóvenes que viven intensamente el amor).

Por lo tanto es la intimidad lo que verdaderamente importa, su dimensión interior. Eso se materializa en la propia forma de filmar (utilizando elementos sonoros, lumínicos necesarios), en la cuidada confección de unos diálogos íntimos a media voz, en esa privada sensación que se nos trasmite, donde parece que lo que ocurre en el mundo parece suspenderse, hasta el punto de sublimar la experiencia sensorial por encima de las adversidades. La pureza emocional es evidente, así como el gran poder evocativo de los bellos recuerdos y sus discurrir hasta ese presente resignado y melancólico.

 

 

 

 

 

 

Au poste! de Quentin Dupieux

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Trabajo contenido, aunque no por ello el director francés no ceja en continuar explorando posibles variaciones de realismo absurdo, intentando subvertir los códigos de los géneros cinematográficos  más diversos y dislocando los tiempos.

El resultado es una cinta extraña, atravesada por gags fulgurantes, impulsada por diálogos gozosos, acompasada por un más que insólito onirismo y un infrecuente falso ritmo. Una comedia delirante que apuesta por desbordar lo paradójico.

Sinopsis: Lo que empieza siendo un rutinario interrogatorio se acaba convirtiendo en un auténtico caos, cuando una pareja de policías protagonizan una serie de retorcidos eventos repletos de extraños asesinatos y de humor negro.

Clímax de Gaspar Noé

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Sinopsis: A mediados de los años noventa, veinte jóvenes bailarines de danza urbana que se habían reunido para unas jornadas de tres días de ensayos en un internado en desuso situado en el corazón de un bosque, hacen su último baile común y luego festejan una última fiesta de celebración alrededor de una gran fuente de sangría. Pronto, la atmósfera se vuelve eléctrica y una extraña locura los atrapará toda la noche. Les parece obvio que han sido drogados, pero no saben por quién o por qué.

Clímax quiere ser una experiencia inmersiva, acudiendo a las clarividentes estrategias tanto visuales como sonoras. Su resultado es tan efectista como dudosamente efectivo (se inicia el trabajo con un elaborado y bello plano cenital, pues nada se nos revela, le sigue una especie de breve juego de carteles superpuestos a la imagen, para pasar inmediatamente en plano fijo a una serie de entrevistas contempladas en un televisor, donde un grupo de jóvenes manifiestan sus intereses en triunfar en el mundo de la danza).

El intento de provocar del director, desde luego no se ve acompañado de una reflexión acerca de lo que subyace dentro de los acontecimientos. La superficialidad es una indudable virtud de un trabajo formal tan vacío como irrelevante. El epicúreo argumento es una leve insinuación exasperante carente de un articulado discurso.

2018: Festival de Cannes: Art Cinema Award: Ganador Quincena de Realizadores

2018: Festival de Sitges: Mejor película

Un día más con vida de Raúl de la Fuente, Damian Nenow

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Este es un infrecuente trabajo. Una híbrida propuesta que mezcla la imagen real y de archivo (se incluyen entrevistas actuales con algunos de aquellos protagonistas, que vivieron aquellos acontecimientos) con la animación (motion capture).

Un trabajo que trata de trascribir verazmente, en lo posible, las crónicas de la guerra de Angola escritas por el periodista polaco Kapuscinski (recogidas dentro de su libro homónimo). El resultado es un loable trabajo que sabe asociar los testimonios y la reconstrucción de los hechos, mediante magníficos dibujos. Una épica cinta sobre el compromiso periodístico (algunos semblantes históricos no están bien explicados del todo).

2018: Premios del Cine Europeo: Mejor film de animación

2018: Festival de San Sebastián: Premio del público

No Date, No Signature de Vahid Jalilvand

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Sinopsis: El Doctor Nariman, un hombre virtuoso y de principios, tiene un accidente con un motociclista y su familia, hiriendo al pequeño de la misma, un niño de 8 años. Él se ofrece a llevar al niño a una clínica cercana pero, a la mañana siguiente, descubre que el mismo niño está a punto de recibir una autopsia. El doctor se enfrenta así a un dilema: ¿es él el responsable de la muerte o ésta fue causada por una comida en mal estado, como dice el diagnóstico de su doctor?

Narrada desde un doble punto de vista: el doctor que está obsesionado por descubrir la causa del fallecimiento del niño, por otra parte un padre que es testigo  del fallecimiento del hijo y como todo su universo familiar va desmoronándose. A ambos personajes les corroe la culpabilidad.

Teniendo en cuenta la sinopsis o planteamiento o el hecho acontecido, el film va derivando hacia un thriller que nunca renuncia a robustas implicaciones o dilemas morales (los conflictos de pareja, la tragedia de índole moral, el thriller de características judiciales, la culpa, la ética profesional, la separación de clases, la corrupción). En definitiva, una cinta sobria, de honda escritura y excelente elenco interpretativo.

2017 Festival Venecia. Mejor dirección y mejor actor Navid Mohammadzadeh, sección oficial Orizzonti.

Suspiria de Luca Guadagnino

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Aspira el film a elevarse como una apuesta qualite de cine de terror, con ínfulas de autoría, dejando a un lado todo carácter popular y de entretenimiento.

El resultado es formalmente pretencioso, narrativamente demagógico y hueco. La cinta agrega, además, un perfil político y un clarividente descendimiento del itinerario ideológico natural con el fin de evitar ser un simple cuento de brujas, para optar finalmente por una intencionalidad autoral de establecerse como una inasumible metáfora europea de las realidades políticas y sociales de los años setenta.

La tercera esposa de Ashleigh Mayfair

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Esta es una cinta extremadamente meticulosa. Su composición bien puede provenir de lo pictórico, al tiempo que el uso natural de la iluminación, la utilización de simetrías, la invariabilidad del orden espacial consiguen capturar instantes emotivos de hermosa delicadeza (en ocasiones se busca cierta presuntuosidad esteticista).

Lo sensorial es una virtud, un referente, nos aproximamos de esta manera a los personajes y su relación con el ambiente o el entorno (y entre ellos mismos), lo proceloso contextualiza sutilmente el relato. Somos testigos de lo bello, cuando surge de lo cotidiano.

El punto de vista de la narración queda definido por el punto de vista de la protagonista femenina. El montaje contribuye a ello, así como la importancia del  llamado fuera de campo. El montaje nos ofrece instantes de gran calado significativo que definen el paso minimalista del tiempo dentro de ese lugar donde prácticamente nada se mueve (aparentemente nada parece moverse, aunque lo trascedente de los acontecimientos afecte de manera profunda a los personajes). El fuera de campo resulta vital porque toda la información que recibe nuestra protagonista le llega de manera fragmentada, debe ella misma deducirla a partir de los detalles. May es un ser humano en plena formación, su maduración será determinada, forzada, el futuro es inamovible, la búsqueda de la identidad marcada, sin alternativa posible.

A través de los ojos de May, el espectador asiste a la confrontación de la joven con el mundo real, una transición acelerada donde la sexualidad, el matrimonio y la maternidad son una misma etapa vital. Mayfair rueda sin prisa, deleitándose en la mirada de esta niña que, tras la ilusión inicial que acompaña a lo nuevo, se impone la crudeza de las normas patriarcales (Cristina Aparicio, Caimán cuadernos de cine, crítica película La tercera esposa).

Sinopsis: Una niña de 14 años tiene problemas con las políticas familiares, su propia agencia y la perspectiva de la maternidad cuando se convierte en la tercera esposa de un rico terrateniente en la Vietnam rural del siglo XIX.

2018: Festival de Toronto: Mejor película asiática

2018: Festival de San Sebastián: Premio TVE – Otra mirada