Adú de Salvador Calvo

Una historia de luz y emociones entre las sombras de la inmigración

Adú narra tres historias paralelas con sus subsiguientes subtramas, relacionadas todas ellas con la emigración africana: el problema de los refugiados, la frontera de Melilla y el salto de la valla, y la caza furtiva.

La pomposidad de la producción junto con un discurso prefabricado y poco creíble, propio de manual bienpensante,  define este plano proyecto, un tanto arquetípico, de escritura un tanto desigual, a tramos efectista y de obvia reflexión.

El cuidado de los otros de Mariano González

El cuidado de los otros, de Mariano González

El director incide sin miedo en la compleja relación existente entre los adultos y los infantes, y en la responsabilidad y cuidado y bienestar de estos últimos.

A partir de un incidente mínimo, en principio, comienza a construirse el conflicto, esa tragedia que va acarreando graves consecuencias. Lo que en principio parece armónico, el azar lo desvaría todo.

El cuidado de los otros radica ser un film preciso al tiempo austero, un tanto minimalista, rozando cierto naturalismo. Su trayecto se desentiende en todo momento de emitir juicios gracias a la posición de una cámara libre que no se despega ni un solo momento de Luisa, porque todo lo que acontece viene a girar alrededor de ese incidente. Luisa entra en crisis, la percepción de su microcosmos cambia, se desmorona, la angustia y la desazón ocupan un papel protagónico, minuto a minuto. Está en juego la relación con los otros, la moral, el sentido del deber y la ética, la conciencia, la responsabilidad, la culpa…

Sinopsis: Luisa trabaja cuidando niños en una fábrica temporalmente. Por una inoportuna ocasión quedan a cargo con su novio de un chico que accidentalmente sufre una intoxicación por drogas. Luisa y su novio quedarán involucrados.

Emma de Autumm de Wilde

Emma.: el bonito anticlasismo de Autumn de Wilde

La futilidad diaria de la clase burguesa y los conflictos sentimentales que se generan son rescatados en esta nueva adaptación de la novela Emma de Jane Austen, sin perder un ápice de sutil ligereza irónica, a sabiendas de cómo ilustrar a las generaciones acerca de las costumbres morales de un determinado microcosmos social.

Su estructura narrativa perfectamente hilvanada trascurre durante las cuatro estaciones con su adecuado cariz cromático. Si la narración comienza con un enlace matrimonial, concluye de la misma manera como cierre. Los conflictos sentimentales que se generan durante este arco narrativo se corresponden perfectamente con los roles asignados a las mujeres del siglo XIX, aunque también es verdad y hay que considerar  que durante el trayecto acontece un cierto giro de la visión ecuménica, aunque sea este de carácter espiritual, que riega de cierta fecundidad la conservadora sociedad. La escritora proponía propias moralejas aleccionadoras a los lectores de su tiempo.

El matrimonio es el anhelo de toda mujer. Primordial aspiración por encontrar una posición social de plena sobrevivencia, siendo inducidas bien por las madres o por la precariedad social económica en declive, debido por ejemplo a la ausencia del varón con posición económica solvente. Todos los conflictos y vaivenes surgen en relación a esta premisa, incluso aquí de manera colateral. Aunque hay que precisar que el personaje de Emma, en este caso, no tiene propósitos de aspirar al matrimonio y su posición económica es más que solvente, pero el amor lo trastoca todo de manera insospechada, además sus servicios como celestina son más que un hecho constatable que propicia enredos y equívocos diversos, imposiciones de voluntad.

La propuesta mantiene el espíritu de la novela, su ironía, en este caso rozando la farsa, aunque sin perder capacidad emocional. Se añaden sin rubor instantes cotidianos íntimos, inyección de juegos de seducción y temática sexual, contrarios desde luego al contenido espíritu narrativo de Austen.

Nota: La puesta en escena y la utilización del color van en esa dirección que consiste  en subrayar toda ostentación, así como la dirección artística y vestuario que la ensalzan.

 

 

 

 

La Rusa de Aritz Ortiz

La Rusa, de Aritz Ortiz | CRÍTICA | CINEMAGAVIA

La Rusa es un trabajo ciertamente confuso. Múltiples interrogantes atenazan su inverosímil trama principal, ya desde su punto de inicio. Carecemos de información suficiente que nos permita profundizar en las raíces trágicas del conflicto, que se nos quiere contar –no existe un trasfondo claro, el director es además incapaz de manejar los tiempos del relato, si es que existe el mismo-, tampoco sabemos muy bien como son las relaciones personales que se establecen entre los personajes (falta de escritura, meros esbozos), ni los cambios psicológicos que operan en ellos, ni tan siquiera cómo van transformándose.

En definitiva, todo ocurre compulsivamente, sin apenas reposo y hondura, ni dosificación de la información, ni edificación natural de crescendos dramáticos.

Fourteen de Dan Sallit

Fourteen de Dan Sallitt – FILMADRID

Esta es una inteligente cinta de gran calado, que apuesta por una puesta en escena en interiores, circunvalando lo teatral (la mayoría de las escenas se desarrollan en dichos espacios) y cuyo espíritu se centra en la amistad de estas dos mujeres protagonistas y como ambas van acercándose y distanciándose con el paso del tiempo, debido a las circunstancias y a sus cambios de personalidad. En esos espacios interiores es donde se expresa sus conflictos y sentimientos y sus conmociones internas y verdaderas, pero también se esconde lo que nunca sabremos (la luz, la puesta en escena, la posición de la cámara son vitales para comprender estas ideas).

El director acentúa su personal interés en la observación de las poliédricas relaciones afectivas, evitando en lo posible subrayados innecesarios, que nos puedan distraer de un trayecto sobrio y sin fingimientos acerca de los altibajos de la amistad, el amor, la sexualidad, la maternidad, los deterioros psicológicos…

 

La botera de Sabrina Blanco

Críticas: Crítica de “La botera”, de Sabrina Blanco - Otros Cines

Este es un film iniciático que busca la identidad, caracterizado por su austero minimalismo y  naturalismo, y que evita caer en todo regodeo miserable, y se abstiene de emitir juicios. Por eso es vital la utilización de la cámara libre que sigue en su deambular a nuestra protagonista adolescente Tati en todo momento, sin apartarse ni distanciarse de esta ni de su mirada, abriéndonos a la pura observación. Entonces seremos testigos de cómo se desenvuelve dentro de un universo suburbial, conflictivo y grisáceo y doloroso: cómo es su hogar, el barrio, el colegio, y cómo somos testigos de la relación de Tati con sus iguales, pero también con los adultos, cuáles son sus deseos y contradicciones a la hora de adentrarse en la adultez, en la sexualidad, y cuál es la búsqueda de procurarse un sustento económico que la permita cierta autonomía, pese a la dificultad y la estrechez social y personal.

Pullman de Toni Bestard

Pullman' de Toni Bestard se estrenará en exclusiva en Filmin el 24 ...

Aquellos tiempos de descontrolado desarrollismo turístico de los años 60 y 70 tuvieron malamente que reinventarse durante los 80 y 90, y son hoy sus paisajes una quimera, tan solo un residuo de un paraíso derrumbado no rentable.

La acción de la historia se sitúa en un antigua zona turística de Mallorca, hoy defenestrada. Pullman fue en su día un prestigioso edificio de apartamentos que a día de hoy se ha reconvertido en bloques colmena, donde mal sobreviven emigrantes. En este lugar viven nuestros jóvenes protagonistas. Un día deciden aventurarse y pasar una jornada lejos de casa, trasladarse a un centro comercial, a la playa, a los lugares periféricos de la urbe. En su trayecto van encontrándose con diversos personajes marginales.

La cámara no deja de seguir a los infantes. La mirada de estos es inocente frente a la dura y compleja realidad que observan. El director se abstiene en juzgar.

Las bienintencionadas ideas no garantizan un trabajo bien ejecutado. Pullman es un film forzado sin apenas química, cuyo trayecto, al que le falta complejidad y reflexión, va declinado en interés. Sus personajes carecen de honda personalidad y no están bien construidos, y la escritura de los diálogos es simple, postiza.