Posoki de Stephan Komandarev

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La cinta sitúa la acción en la ciudad búlgara de Sofía. Ese rosario de historias interconectadas trascurren en tiempo real, durante una noche (rodadas con cámara en mano, priman largos planos secuencia y un ágil montaje), y se elevan como un análisis sociológico de las dificultosas realidades sociales de la Bulgaria de nuestro tiempo: Corrupción, degradación, desesperanza, violencia, traumatismo, falto de identidad, contradictorio

En ocasiones, esos encuentros entre clientes y taxistas pecan de ser demasiados redondos, subrayadamente discursivos (en algún momento poco creíbles), a veces previsibles…

Sinopsis: En una reunión con su banquero, el dueño de un pequeño negocio, que se gana la vida conduciendo un taxi, descubre que tiene que pagar un soborno para obtener un préstamo. El comité que revisó su queja de extorsión ahora quiere cobrárselo. Fuera de sus casillas, dispara al banquero y se dispara a sí mismo. El incidente causa revuelo a nivel nacional, cuestionando el desencanto de la sociedad. Mientras tanto, seis taxistas y sus pasajeros se desplazan en la noche, cada uno de ellos con la esperanza de encontrar un futuro mejor.

 

 

 

 

Un minuto de gloria de Kristina Grozeva, Petar Valchanov

Sinopsis: Cuando Tsanko Petrov, un trabajador del ferrocarril, se encuentra un millón de levs en las vías del tren, decide devolver la totalidad del importe a la policía. El Estado le recompensa por ello con un nuevo reloj de pulsera… que pronto deja de funcionar. Mientras tanto, Julia Staikova, jefa de relaciones públicas en el Ministerio de Transporte, pierde su viejo reloj. Así comienza la lucha desesperada de Petrov para que le devuelvan no sólo su viejo reloj, sino también su dignidad.

La corrupción política amenaza a todos y cada uno de los estamentos sociales búlgaros, sin embargo como contraposición a este estado, nuestro protagonista es un hombre inocente, cuya actitud moral gira contracorriente (un reloj de pulsera y sus manecillas sirven de metáfora). El conflicto deviene por ese choque brutal entre el discurso oficial y la realidad bien diferente, determinada por el capitalismo más alienante.

El resultado en un calculado y naturalista trabajo kafkiano aquejado de cierta previsibilidad.

2016: Festival de Gijón: Mejor película, guión y premio FIPRESCI

2017: Festival de Edimburgo (EIFF): Mejor film internacional

La lección de Kristina Grozeva, Petar Valchanov

Con toda intencionalidad, la presente propuesta supone ser un retrato de la situación económico social de su país, Bulgaria. Los realizadores se apoyan, para ello, en su protagonista principal, Nadezhda, y consiguen narrarnos toda una odisea trágica. La cámara (cámara en mano) sigue atenta a la mujer, su evolución y los cambios que se van produciendo, su decisiones en algún caso errónea, sus conflictos con las administraciones, su desesperación constante y frustraciones, su resistencia a toda posible derrota. Estos recursos aclaran perfectamente la miseria del país sacudido por la inmoralidad neoliberal. Un pensamiento que lleva a los más débiles a elegir entre ser devorados o convertirse en carroñeros para así poder sobrevivir.

Los realizadores construyen una narración austera, sin dobleces, apegada a cierto naturalismo, que traspira voluntad de denuncia, además de conseguir mantener, en todo momento, tensión dramática en esa sucesión de acontecimientos – aunque en algún caso estos se vean atenazados por cierta tendencia hacia cierto extremismo forzado-

2014: Festival de San Sebastián: Premio Nuevos Realizadores

Sinopsis. En un pequeño pueblo de Bulgaria, Nadezhda, una joven profesora, trata de descubrir al alumno que roba en su clase, de manera que pueda enseñarle una lección acerca de lo que está bien y lo que está mal. Pero cuando se endeuda con prestamistas, ¿puede ella saber cuál es el camino correcto? ¿Qué hace que una persona decente se convierta en delincuente?

Eastern Plays de Kamen Kalev

Sofía como paisaje -apegado a una parte de la realidad- desolador donde circulan unos personajes a la deriva – Itso un pintor que quiere dejar las drogas justo en proceso de desintoxicación, su hermano Arlo se adentra en los movimientos racistas de extrema derecha-, determinados no solo por la sociedad sino por el entorno familiar –unos padres  discapacitados emocionalmente-

A partir de aquí el realizador a modo de narrador omnisciente compone una metáfora que parte de lo individual, un bosque anómalo y contradictorio, violento, corrupto –corrupción política de índole xenófoba-, de sombras y contradicciones –siempre creíbles-, frustraciones, ironía, que se va abriendo a otras realidades –la presencia de una familia turca de vista a Sofía que es atacada por la banda de Arlo, que por azar Itso intenta ayudar, por otro reconoce a su hermano, ese es el momento en que esas dos historias paralelas , la de Itso y Arlo vienen a hilarse, por otro Isil, hija menor de esta familia, es el personaje educado en la igualdad frente a su madre asustada y sumisa tras los hechos, que no entiende la sumisión como seña de identidad cultural, personaje además liberador-, donde se va filtrando cierto lirismo nunca impostado, componiendo finalmente un puzzle enriquecedor sobre Bulgaria

Destaca la interpretación de Christo Christov