Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin de Werner Herzog (notas sueltas sobre un ensayo)

Nomad: In the Footsteps of Bruce Chatwin | Cine Divergente

Nota 1. Elegir cuidadosamente el entorno, como escenario histórico, donde anclar de manera libremente antropológica una mirada propia, sobre la condición del ser humano. Este es el afán de búsqueda del director alemán a la hora de registrar en sus documentales toda manifestación que se relacione con esta ciencia, hasta tal punto de iniciar equivocadamente o no una clara investigación sobre múltiples fisionomías de índole biológica que atañen al ser humano y su comportamiento y vinculación dentro de un núcleo social,  ya bien además sean étnicas, culturales o naturales y cuya mirada el mundo occidental parece haber olvidado o defenestrado, ajusticiado, incluso ocultado de algún modo.

Nota 2. Los rituales aparecidos en su film de 1989, Wodaabe; por cierto último trabajo que pudo ver con vida el escritor Bruce Chatwin, sirve como punto de partida de este trabajo a la hora de indagar no solo sobre la gran amistad mantenida entre el director y el escritor, sino al mismo tiempo descubrirnos los lugares donde el narrador concibió su trabajo literario, sus novelas (ambos comparten una visión extasiada, iluminada, que solo pertenece a los nómadas y a los locos cuando se encuentran en pleno movimiento).

Nota 3. Sin embargo, como en todo el cine del realizador alemán, lo que comienza como una investigación acerca de las ideas que rodearon la propia vida del narrador, sus experiencias y conocimientos y su proyecto creativo, culmina siendo un monólogo interior del propio Herzog – por cierto siempre omnipresente durante todo el metraje-, que a su vez se instituye como entrevistador y director y héroe, hasta tal punto, que en su último tercio de metraje, es capaz de convertir y hacer mutar la propuesta hacia una sonada reflexión sobre cine y vida.

 

Madrid, interior de Juan Cavestany

Madrid, interior' la película de Juan Cavestany

La vida continúa pero parece haberse quedado detenida. Son estos los tiempos de coronavirus y el ser humano ha tenido que detenerse, confinarse dentro de un espacio que por regla general suele ser el hogar, o quizás no tiene por qué serlo, puede que sea este momentáneo (incluso compartido), según las circunstancias.

Ese hogar, o ese espacio cerrado donde enclaustrarse puede situarse lejos, a miles de kilómetros, en una ciudad u otra, en un país u otro.

Estos tiempos de virus, miedo, incertidumbre acechan, condicionan a todos. Nuestras conductas están determinadas, nuestros estados de ánimo son muchos, nos definen con su extrañeza, y su sentido del absurdo al movernos.

Pero cómo volver a la normalidad diaria, cómo volver al hogar si hemos estado persistentemente enclaustrados en este.

Qué ocurre con los seres humanos que son creativos o con los inapetentes y pasivos, o con aquellos cuyas rutinas se quiebran, o los que son obsesivos o hipocondríacos…

El ser humano por naturaleza es un ser social que se relaciona con el otro (interacciona). Se comunica de mil formas, incluso en este tiempo, cuando la distancia o las distancias dificultan el abrazo; pero solo esto es una parte de la realidad, y no toda.

Qué ocurre con el hiperactivo, con el hipocondriaco, el depresivo…

Lo que ocurre es el mal y está ahí fuera, aunque no podamos verlo.

Más allá de las calles de una gran ciudad esta lo infinitamente pequeño, también la tragedia y su incertidumbre, los servicios esenciales que velan por nosotros, las alarmas, el silencio, la música pero también dejando espacio al ruido, la inmisericordia, el desatino, la incertidumbre, el shock, la actitud, la política (como eco o como fondo), las redes y las formas nuevas de comunicar… y en el hogar tenemos la sensación que todo se detiene, que tiende el espacio a protegernos…

No podemos abarcar toda la realidad, se no escabulle, pero los medios nos informan con la verosimilitud o sin ella, y nuestra capacidad de análisis disminuye.

Lo cierto que nuestra vida será diferente no cabe duda, todo cambiará o nada cambiará, he aquí la cuestión cuando esta pandemia culmine, cuando esto tenga que terminar, concluirá.

La comunicación continúa, la amistad persiste….y el dolor, y la angustia, y la decrepitud, y la solidaridad, y la dureza real diaria y el sufrimiento del otro –del que nada tiene-.

Sobre estas premisas y otras, el director va edificando una radiografía sobre los estados de ánimo, a través de una serie de micropiezas visuales de simulados episodios insustanciales, que van enlazándose, dotadas misteriosamente de un sentido de la emoción, gracias a que van emergiendo instantes de índole trágica, intima, de espera, de miedo…

Sinopsis: Primer largometraje español planteado, rodado y acabado en la cuarentena, entre el 24 de marzo y abril de 2020. “Madrid, interior”, que empieza con una cita de Dylan Thomas -“No entres dócilmente en esta noche quieta”-, se ha realizado con la colaboración de un centenar de personas que rodaron pequeñas piezas que unidas suponen 80 minutos de un retrato del estado de ánimo durante las peores semanas de la pandemia (Fuente: El País)

 

 

 

For Sama de Waad al-Kateab y Edward Watts

Resultado de imagen de For Sama de Waad al-Kateab y Edward Watts

Sinopsis: La carta de amor de una madre a su hija, quien filma la historia de su enamoramiento, matrimonio, embarazo y maternidad, en medio de la devastación de Alepo por el terrorismo y la Guerra Civil Siria.

Documental necesario y urgente sobre el horror de la guerra y cómo el mundo está actuando de manera impasible, de espaldas a una realidad lacerante, donde muchos son los implicados.

For Sama agita nuestra conciencia, nos revuelve, nos hace pensar y reflexionar sobre el horror y el sufrimiento. Los directores filman simplemente, su punto de vista permanece cronológicamente intacto. Las imágenes son suficientemente incómodas, aterradoras en sí mismas, son documentos de la intrahistoria de una tragedia que aún continua. Su potencial  como retrato es enorme, efectivo.

Nota: Algún espectador, no obstante, puede dudar de algunas decisiones formales tendentes a una posible manipulación.

2019: Premios del Cine Europeo: Mejor documental

Pavarotti de Ron Howard

Resultado de imagen de Pavarotti de Ron Howard

Rutinario y laudatorio trabajo de corte tradicional, más bien apto para la televisión. El documental de manera cronológica va desglosando la vida profesional y familiar del gran tenor, sin apenas profundización, pasando de puntillas por algunas de sus rarezas, contradicciones, tramos oscuros….

El documental tira de imágenes de archivo, bien sean fotografías, videos caseros,  momentos estelares todos ellos de un tenor único, carismático, incomparable y singular. Además el documento contiene testimonios directos de familiares, amigos, colaboradores, colegas, testigos de su capacidad, cercanía, desbordante humanismo y genialidad.

El Pepe, una vida suprema de Emir Kusturica

Resultado de imagen de El Pepe, una vida suprema de Emir Kusturica

No se pretende otra cosa que presentar, en este documental, al ya ex presidente de Uruguay José Mújica como un hombre humilde y asequible. Un trabajo, en definitiva, sencillo, al tiempo directo, conciso y sincero, sin apenas contrastes. El protagonista sinceramente contesta las preguntas del director.

A Kusturica le interesa la jovialidad del personaje, lo que dice, nunca ahondar, indagar, contrapuntear. A Kusturica le interesa escuchar, ser testigo de su vida cotidiana en el campo uruguayo. Las frases de Mújica son de por sí ya reflexivas.

Esta pieza breve apenas goza de testimonios. Se explaya lo esencial en consideraciones políticas. Se insertan imágenes de Estado de sitio de Gavras. Aparece su compañera y dialoga y algún que otro compañero de presidio durante la dictadura y dialoga. Mujica visita el penal donde estuvo recluido (hoy trasformado en un centro comercial), y poco más.

Diego Maradona de Asif Kapadia

Resultado de imagen de Diego Maradona de Asif Kapadia

Trabajo documental rutinario sobre el futbolista Diego Armando Maradona: Ascensión y caída de un personaje popular que roza lo mítico y lo nefasto (la documentación utilizada ha sido mil veces vista; nada aporta, que no sepamos, sobre el futbolista).

Otra de las señas identificativas de este trabajo, carente de reflexión, radica en la ausencia de voces en off explicativas (y de rostros presentes entrevistados, que aludan al pasado, desde el presente), y en su ritmo vertiginoso.

Amazing Grace de Alan Elliott, Sydney Pollack

Resultado de imagen de Amazing Grace de Alan Elliott, Sydney Pollack

Este fue un concierto filmado en 1972, y que por diversos problemas y no solo técnicos, por fin ha sido recuperado y presentado en el pasado Festival de cine de Berlín.

Uno siente algo más que emoción cuando se es testigo. Nos encontramos ante una experiencia espiritual pura, viva, trascendente. En la voz de Aretha Franklin habita, sin duda, una divina gracia, que nos conmueve hasta las lágrimas, es algo real y mágico y divino al tiempo, que nos sana. Cada una de sus canciones que van desgranándose son revelaciones sagradas, y es verdad y autentica la experiencia mística. La vibración se produce y se siente en el interior del lugar sagrado, dentro de esa iglesia baptista situada en los Ángeles.