Claire´s Camera de Hong Sangsoo

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Saber mirar no basta en el cine de este realizador coreano. Se insiste en volver a mirar, volver y regresar a los mismos lugares, a las mismas situaciones que se producen. Fijarse nuevamente en todos y cada uno de los detalles. Este es un realizador que nos habla de los cambios. En su cine pueden repetirse acontecimientos, encuentros con sus leves alteraciones. De repente lo real, casi autobiográfico despierta sin dejar a un lado la filmación de una parte o instante de las vidas o los percances afectivos que existen entre sus personajes. El  azar, cuando surge, tiene un carácter desordenado, es el orden, el del relato el que no está delimitado. Lo imaginario queda levemente apuntado mediante los juegos temporales, en ocasiones confusos. Siempre se da en su cine una situación y su reverso.

The day after de Hong Sangsoo

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Se trata de una propuesta lineal. No por ello no deja de producirnos cierta extrañeza casi alucinatoria. Lo percibimos en ciertos cortes, en el transcurrir de una escena a otra, en los cambios de tono que se producen durante una conversación. Este tratamiento va ligado a una idea y es que la vida, según el realizador, resulta cuanto menos imprevisible, por tanto la sucesión de las escenas que conforman la misma, de hecho, está sujeta a lo inesperado.

La cinta está filmada en blanco y negro. Posee un halo tal vez sombrío (melancólico), casi autobiográfico.

Recurre el director a planteamientos austeros, a su habitual utilización del zoom, al plano contraplano en forma panorámica. La trasparente concepción de la puesta en escena es testigo de unos diálogos, que van de lo banal a lo trascendente.

Sinopsis: Una mujer que empieza a trabajar en una editorial se ve envuelta en la aventura amorosa de su jefe cuando la mujer de éste la confunde con la amante, una ex empleada con la que acaba de romper.

Lo tuyo y tú de Hong Sang-soo

A Minjung le gusta beber. El alto consumo de alcohol hace que pierda la memoria, no reconoce a sus amigos (puede más bien mentir de manera deliberada, siempre continuamente). Ella se caracteriza por tener mal genio. Busca la bronca en los bares. Minjung rompe con su novio (este la recrimina).

Lo tuyo y tú no es una cinta lineal. El trayecto está lleno de fabulaciones, falsedades y mentiras. El espectador llega a dudar de todo lo que acontece. En un momento dado, la imaginación de Youngsoo confunde los deseos con la realidad. Realmente las expectativas que tiene el espectador ante lo que ocurre entran a formar parte de un juego que lo desborda, y descoloca, incluso lo decepciona.

La construcción de una doble personalidad es también un hecho que acontece y que tiende, en varios momentos, a repetirse. La negación de la identidad es otra característica que no se nos oculta, sea esta cierta o no, sea convincente o no, sea o no deliberada. Puede que la frivolidad sea también desengaño. Minjung quiere vivir en un estado virginal constante que niegue el pasado, también desea evitar las relaciones estables y para ella el acercamiento masculino es una defensa contra la soledad, quizás también y misteriosamente contra la depresión.

Lo especulativo determina la narración, gracias a una multiplicidad de repeticiones y dualidades que no dejan de plantearse. La historia, así, se abre a diversas posibilidades que implican sucesivos giros, todos ellos imprevisibles.

Sinopsis: El pintor Youngsoo se entera de que su novia, Minjung, se tomó unas copas con otro hombre y se peleó con él. Esa noche discuten y Minjung sale de casa, diciendo que no deberían verse durante algún tiempo. Al día siguiente, Youngsoo va en su busca, pero no consigue encontrarla. Mientras tanto, en Yeonnam, donde él vive, Minjung, o una mujer que es idéntica a ella, tiene citas con distintos hombres. Youngsoo vaga por las calles y lucha consigo mismo, que es lo mismo que luchar contra el mundo.

2016: Festival de San Sebastián: Mejor director

On the Beach at Night Alone de Hong Sang-Soo

En el inicio de la segunda parte de este film, percibimos ciertas correspondencias con la cinta Right Now, Wrong Then (dirigida por el propio Hong Sang-Soo). El díptico que forman ambas propuestas funciona, sin embargo, por oposición. Esta cinta está determinada por la amargura y el desengaño amoroso tras las relaciones amorosas. Right Now, Wrong Then tenía un tono irónico, al tiempo grato, esperanzador, platónico.

En el presente trabajo habita un juego metaficcional que linda lo autobiográfico y que consigue interpelar, una y otra vez, a la propia cinta acerca de sus verdaderas intenciones. El tono decididamente crepuscular se acentúa hasta ser tenebroso y el discurso o reflexión en voz alta y sin interlocutor (soliloquio) se hace patente.

La soledad como previo paso hacia la madurez incentiva el discurso. Los desengaños son fruto de la experiencia de nuestra protagonista. Su clarividencia se torna cuanto menos amarga. Las acometidas furiosas contra los hombres son constantes, esta actitud contrasta con cierto carácter reflexivo. La mirada directa de nuestra protagonista es un hecho. Sus sentidos desvíos emotivos adquieren profundidad. Esa deriva adquiere una especie de juego dialéctico, que va construyéndose, entre el introvertido (a la vez introspectivo) trayecto individual y las salidas de tono, hasta que en un momento dado sea negada cuando en el tramo final penetre lo onírico.

On the Beach at Night Alone evita ser una propuesta formalista a pesar de estar dividida en dos partes, y la segunda de estas favorecer al sueño. Los habituales juegos de zoom permiten al espectador estar a un mismo tiempo fuera y dentro de lo que sucede.

Luis Martínez en su crónica para el periódico el Mundo argumenta (anoto). Cada una de las escenas se diría tan perfectamente improvisadas que más parecen teorías matemáticas filmadas. De puro calculado y medido cada segundo. Todos los personajes coreografían una extraña danza estática donde más que moverse dejan que el propio movimiento pase por ellos.

Sinopsis: Tras mantener una aventura con un hombre casado, la actriz Younghee decide tomarse un tiempo. Para ello viaja a la ciudad extranjera de Hamburgo, pero eso no impedirá que siga pensando en lo que dejó atrás.

2017: Festival de Berlín: Oso de Plata – Mejor actriz (Kim Min-hee)

 

 

 

 

 

 

 

 

Right Now, Wrong Then de Hong Sang-soo

Todas y cada una de las señas de identidad del realizador están presentes en este su último trabajo. Su filmografía, es sin dudarlo, una sinfonía compuesta de variaciones. De hecho este trabajo es un movimiento más que se incorpora a esa sinfonía. La sinfonía siempre está atenta, abierta a nuevos movimientos que se van construyendo sobre los anteriores, se permiten volver hacia atrás y sugerir nuevos diálogos y así ir ampliando múltiples resonancias. Al igual que En otro país opta en repetir en sus dos partes la misma trama, mismos personajes, misma situación de la que se parte, para así permitirse explorar todas y cada una de las variaciones que surgen a partir de los pequeños detalles que influyen de lleno en el trayecto del film, incluso se permite o bien duplicar algunos elementos o bien cambiar otros. Esta es su herramienta predilecta a la hora de entretejer las historias.

Hong Sang-soo nos invita en su cine a aclamar la vida y lo vivido, a celebrar las posibilidades narrativas del cine

2015: Festival de Locarno: Mejor película y Mejor actor (Jae-yeong)

2015: Festival de Gijón: Mejor película, mejor actor (Jeong Jae-yeong)

 

Nugu-ui ttal-do anin Haewon (Nobody’s Daughter Haewon) de Hong Sang-soo

En el presente trabajo el realizador coreano nos invita a adentrarnos por los territorios de lo onírico para reorganizar la narración desde el punto de vista de la protagonista –en este caso la ficción y la realidad vienen a fundirse dentro del diario íntimo escrito por Haewon, la joven protagonista-

Toda la reflexión, en este caso, gira alrededor o entorno al montaje. Viene a cuestionarse el cómo la forma de organización de una narración –en ocasiones soñado, en ocasiones real- puede derivar en determinadas consecuencias, cómo las decisiones que viene a tomar Haewon tratan de reconducir su vida sentimental empujándola o bien hacia el dramatismo o bien hacia un final feliz. Es verdad que el cine vuelve a estar como elemento, esta vez no ejerciendo como metáfora –Haewon es una estudiante, en su vida aparecen dos realizadores, con uno de ellos se relaciona sentimentalmente- También es verdad que existen detalles, a priori intrascendentes, pero que sirven para filtrar el sentido del humor dentro de los diálogos, unos diálogos incesantes – es el caso real de ese cameo de la actriz Jane Birkin justo cuando encuentra a Haewon, ella se interpreta a sí misma, existe además una broma en ese preciso instante con relación a la fama de su hija Charlotte- Diálogos directos, amorosos, diálogos que evitan lo accesorio, que expresan sentimientos directos –nunca renuncia el realizador a su estilo, la utilización de zooms y barridos como signos de puntuación-

Woori Sunhee (Our Sunhi) de Hong Sang-Soo

Existe en los films de este director cierta repetición. Esta característica parece no agotarse nunca, se puede aplicar en sus propuestas tanto a su estructura interna como al corpus. Cada plano secuencia siempre entorno a una conversación que sucede alrededor de una mesa sigue conservando tamaña frescura, extraña frescura; y aunque sabemos cuales son sus señas de identidad (casualidades, por ejemplo) seguimos sin en cambio siempre intrigados, dispuestos en todo momento en descubrir como esa secuencia se desarrollará o desplegará sus alas.

Lo que verdaderamente va construyendo el relato de este film es como son las impresiones de esos hombres sobre una estudiante llamada Sunhi. En realidad tres son sus pretendientes….pero nos gustaría saber como es ella, puede que finalmente nunca lo sepamos.

Sunhi ha pasado un tiempo fuera de Seúl, no dio explicaciones. Ahora ha regresado para conseguir una carta de recomendación  que la abra las puertas de una escuela de cine norteamericana. A partir de ahí la cinta comienza a desarrollarse alrededor  de largas conversaciones  en las que hay un tiempo para coquetear, para quejarse existencialmente, mientras los elementos de comicidad se hacen patentes a través de una música diegética que evidencia el patetismo de esos tres personajes que con anterioridad mencionábamos

2013: Festival de Locarno: Mejor director