Outrage Coda de Takeshi Kitano

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Tercer episodio que cierra su trilogía yakuza.

Outrage Coda cuenta una historia enrevesada, tal vez laberíntica. La cinta vuelve a caracterizarse por su minimalismo y su capacidad innata de saber combinar humor absurdo con instantes de violencia abrupta, cortante. La tragedia está impulsada por enérgicos momentos de tensión y liberación, alternando largas tomas donde los diálogos inacabables son virtud, al tiempo que estos mismos hacen demorar la acción, que finalmente se desata de manera seca.

Mirai, mi hermana pequeña de Mamoru Hosoda

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Debemos situarnos a la altura del infante protagonista y desde esa su narradora mirada de cuatro años, comprender ese periodo vital, que es la infancia. Un tiempo de aprendizaje crucial donde se va constituyendo la personalidad, se aprenden los límites, se tramitan los sentimientos.

Mirai es una narración sencilla, evita toda trama alambicada y excesos visuales. Nuestro infante entra en crisis, justo cuando todo su universo se viene abajo, con el nacimiento de un hermano. Mirai es, por tanto, una cinta animada iniciática. Nuestro protagonista se enfrenta a grandes retos y conflictos, a diversos temores.

El mecanismo narrativo descansa en una serie de fugas espacio temporales, donde lo cotidiano se funde con lo sobrenatural, lo real con lo imaginario. La fantasía es un crucial espacio para el aprendizaje.

2018: Premios Annie: Mejor película independiente.

 

 

Un asunto de familia de Hirokazu Koreeda

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Un asunto de familia es una nueva radiografía acerca de un núcleo familiar disfuncional. Un núcleo familiar no ligado por vínculos sanguíneos, sino por las circunstancias y necesidades económicas precarias, que les ha ido reuniendo entorno a una convivencia apurada. Esta convivencia está situada dentro de los márgenes de la exclusión social. Ellos viven y se comportan según los papeles de una familia biológica de índole tradicional.

El director contempla a todos y cada uno de los personajes con suma atención y serenidad. Su intención se aleja de todo juicio. Son los propios personajes, sus acciones y diálogos los que van desvelándose lentamente. La intención es la de entenderlos. Por tanto este trabajo, de mirada incuestionablemente limpia, depurada y tendente a la empatía privilegia lo sugerente, evita en todo lo posible la manipulación emocional y los subrayados y nos da a entender que los conceptos y los lazos emocionales sobre los que se sustenta este núcleo familiar son mucho más diversos, que si de una familia patriarcal se tratase.

El tono armonioso se mantiene a pesar de los incidentes imprevistos, incluso cuando se manifiesta por completo la verdadera vida familiar (se nos desvelará por completo las verdaderas razones que les mantenía unidos). Contrariamente a esto somos testigos de la frialdad que ejercen las instituciones sobre el caso. Paralelamente y con discreción y cuidado se abre paso subterráneamente una más que sutil historia de iniciación infantil y de entrada a la edad madura.

2018: Festival de Cannes: Palma de Oro (mejor película)

Mary y la flor de la bruja de Hiromasa Yonebayashi

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No hay duda que el animador toma preciadas referencias visuales y dramáticas, desde los films anime realizados por el maestro Miyazaki, hasta los preciados universos narrativos de Alicia en el país de las maravillas, el Mago de Oz o Harry Potter.

Visualmente el film es interesante a tramos, pero carece ciertamente de profundidad dramática, y los universos creados y dibujados, para la ocasión, están poco trabajados. Es reseñable, su deseo de buscar empatía con el gran público, pero a la cinta le falta atrevimiento y creatividad.

A silent voice de Naoko Yamada

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Sinopsis: La historia gira en torno a Shôko Nishimiya, una estudiante de primaria que es sorda y que al cambiarse de colegio comienza a sentir el bullying de sus nuevos compañeros. Uno de los principales responsables es Ishida Shôya quien termina por forzar que Nishimiya se cambie de escuela. Años después, Ishida busca la redención de sus malas acciones.

¿Cómo encajar dentro del entorno escolar? Todos y cada uno de los personajes intervinientes, en esta narración, son tan frágiles, no solo porque sufren sino porque así mismos se laceran. Los mismos pasan por innumerables sentimientos contradictorios. Todos ellos buscan desesperadamente encajar. En ese espacio, en el que adecuarse, está suficientemente contaminado y determinado por la conducta de los adultos, las diferencias sociales clarividentes y las leyes regidas por el más fuerte. De esta manera, como hemos aludido, todos y cada uno de los personajes intervinientes son víctimas, bien de sí mismos, bien sumidos en sus propias incomprensiones (las que se generan a su alrededor, en su entorno). Todos están atormentados, se culpabilizan. Los reproches, los rechazos, las frustraciones emergen.

El acierto de esta propuesta reside en ser capaz de adentrarse en el subconsciente de los jóvenes, sabiendo describir perfectamente su inocencia, sus miedos y contradicciones, sus impulsos, también sus peores instintos. Acierta, además, la cinta abordar, sin maniqueísmos, todo complejo tratamiento alrededor del llamado acoso escolar. Es una cinta sincera, que no esconde ambigüedades ni contradicciones, ni juicios a priori.

Mazinger Z Infinity de Junji Shimizu

Continuación de la famosa serie de anime ideada por Go Nagai. La presente entrega rescata la esencia de la serie televisiva original y su argumento se abre a nuevas lecturas acordes con estos tiempos. Aunque su tratamiento no deja de ser políticamente correcto, la cinta funciona como vehículo de evasión, en ocasiones un tanto caótico.

Desde el punto de vista técnico intenta mantener un cierto equilibrio entre la animación tradicional y las nuevas técnicas digitales (3D)

El tercer asesinato de Hirozaku Koreeda

La cinta japonesa nos habla primordialmente de los lazos familiares, en especial de la relación existente entre padres e hijos, pero también del pasado y como determina este en sus descendientes. También se nos propone una intriga judicial despojada de los rasgos propios de este tipo de tramas.

En el inicio de la cinta vemos la ejecución de un crimen filmado de manera frontal. Aunque lo veamos así, en realidad no tiene porqué resultar evidente porque viene determinado por los puntos de vista de los propios personajes y del narrador. A continuación se sucede la investigación, las relaciones entre el acusado y el abogado. La verdad es un tanto ambigua. Solo en el último tramo somos testigos de juicio.

En todo caso ese juego que se produce entre lo verdadero y lo falso viene a ser restringido. La importancia de iluminar la resolución del caso no parece contar con la motivación primordial. Más bien la cinta descansa en la relatividad de los acontecimientos y de la manera en que estos mismos nos son narrados. Es decir, asistimos a todo un juego de espejos, cuyas imágenes son una y otra vez deformadas. Las interpretaciones, por tanto siempre serán diferentes. Por lo tanto la cinta discurre entre ambigüedades, pero también misterios (incógnitas). Quim Casas en su comentario para Sensacine nos aclara (y tomo nota al pie de la letra); por ello es tan importante la manera en que Koreeda relaciona a sus dos personajes principales en el reducido espacio que comparten una vez al día, el locutorio de la cárcel. Un cristal grueso y sucio les separa. A veces vemos el rostro de uno y el reflejo del rostro del otro en el cristal. En otra ocasión, el reflejo del acusado se superpone lateralmente sobre el rostro del letrado. La ambigüedad de lo expuesto, la forma en que la certeza se quiebra y todo queda relativizado, porque no existe una única verdad, se expresa de manera excelente a través de la puesta en escena de los dos personajes a uno y otro lado del cristal. No es un espejo nítido, pero a veces parece que se están mirando a sí mismos olvidando que tienen al otro frente a ellos.