Cold pursuit de Hans Petter Moland

Resultado de imagen de Cold pursuit de Hans Petter Moland

Remake de la cinta noruega;  In order of dissappearence, dirigida por el mismo director.

Moland respeta a pies juntillas la historia original; apenas cambian los argumentos tanto geográficos como culturales, el calco de los planos es idéntico, no se descuida la escritura de los personajes, ni los múltiples giros narrativos salpicados de ironía y sarcasmo, ni la tensión siempre in crescendo.

Lo que en principio, parece un cortante film, más, sobre venganza personal, va lentamente transformándose en una comedia de tintes negros, abriendo el argumento a un descomunal abanico de personajes y subtramas (perfectamente bien engarzada a la narración principal), a cual más enloquecedora, jugando así con diversos tonos humorísticos.

Utoya, 22 de Julio de Erik Poppe

Resultado de imagen de Utoya, 22 de Julio de Erik Poppe

Sinopsis: Conocemos a Kaja, una joven de 18 años, apenas 12 minutos antes de que comience la matanza en el campamento de verano de la isla noruega de Utøya, el 22 de julio del 2011, en el que fue el peor día de la historia moderna de Noruega. Los jóvenes acampados saben de la bomba explosionada por un terrorista en Oslo, pero desconocen que Anders Breivik se encuentra en la isla con la intención de matar a cuantas más personas mejor.

Salvo el inicio (utilización de imágenes reales grabadas del atentado en Oslo contra el primer ministro), el director edifica su propuesta en un único plano secuencia. Un travelling sigue de cerca a Katja. Un plano secuencia que coincide exactamente con los sucesos en tiempo real, en los que el asesino ultra Breivik cometió sus crímenes, disparando contra los jóvenes.

La decisión de utilizar permanentemente el travelling se erige como una cuestión moral necesaria. De esta manera evita todo subrayado y estilización del plano. Al director le interesa una mirada atenta, y trasmitir todo el horror latente (documentar lo real con el rigor de lo trágico, evitando posibles efectismos). El espectador testigo es el que completa el terrible suceso en su mente.

Thelma de Joachim Trier

Sinopsis: Thelma no es una chica normal. Desesperada, le pregunta insistentemente a Dios por qué la ha hecho así. Sus padres tampoco son de gran ayuda, sino dos personas misteriosas que se muestran tranquilas ante los poderes que muestra su hija, que, cada vez que siente algo, causa desastres. Cuando Thelma inicie una relación con una compañera, las emociones propias del amor harán estragos.

Thelma es una chica marcada por una educación puritana religiosa. Un buen día conoce a una compañera, por la que se siente sexualmente atraída. He aquí el conflicto que se plantea. La frialdad de los paisajes nórdicos contrasta con el deseo reprimido de la chica, cuya pulsión arde constantemente en su interior (los elementos de la naturaleza remiten a esa citada pulsión). El deseo planteado como punto de liberación, pero también alienado como represión y culpa.

El director va introduciendo levemente a esta narración conflictiva de corte realista (y sin desatender el hilo principal), una serie de hechos fantásticos, que contrastan con el naturalismo. De esta manera, Joachim Trier juega con las inquietudes diagnósticas, de tal forma que comenzaremos a dudar si las alucinaciones y desvaríos que le ocurren a Thelma son signos de enfermedad (producto de su imaginación) o por el contrario son signos radicados dentro de una capacidad paranormal propia, ya antigua.

El director sabe perfectamente mezclar tanto tonos como géneros, bien para provocar ambigüedades, equívocos, bien para fabricar un universo no definido (ni definible) en la que lo cotidiano se mezcla, sin pudor, con lo trascendente. Solo desde el subconsciente Thelma al introducirse, conseguirá finalmente vencer ese conflicto.

2017: Festival de Sitges: Premio Especial del Jurado, Mejor guión

El amor es más fuerte que las bombas de Joachim Trier

Sinopsis: Una exposición de la obra de la fotógrafa de guerra Isabelle Reed, tres años después de su prematura muerte, lleva a su hijo mayor de vuelta a la casa familiar. Allí pasará tiempo con su padre Gene y su hermano menor. Estando los tres bajo el mismo techo, Gene tratará de estrechar lazos con sus dos hijos mientras ellos luchan por reconciliar sus sentimientos hacia su fallecida madre, a la que recuerdan de manera diferente.

Uno de los atractivos de la presente producción noruega radica en una más que cocinada construcción narrativa. La trama se desarrolla teniendo en cuenta varias voces y perspectivas que levemente van abriéndose. Estas son las del marido, y los hijos. Dichas perspectivas se caracterizan no solamente con relación a los recuerdos que poseen del ser humano ausente y de cómo ajustar cuentas con ellos mismos, sino cómo intentar encarrilar sus vidas (reconociéndose ellos mismos).

El realizador consigue alejarse de explicativos diálogos y  secuencias  más bien funcionales haciendo prevalecer la síntesis y concentración de los hechos, hasta el punto de trasmitirnos sinceridad emocional.

Blind de Eskil Vogt

Todo en Blind parece estar conjugado en condicional. La cuestión está en que el espectador se sitúe en la piel de la protagonista, Ingrid, una mujer ciega, que no se preocupa por lo real más que en la medida en que es capaz de visualizarlo (debemos dejarnos seducir por la multiplicidad de juegos literarios que se abren gracias a los procesos de imaginación de Ingrid, tomados estos como fenómeno introspectivo). Cada escena constituye por lo tanto un hallazgo imaginario, bien sea de escritura de guión, o de puesta en escena, suficientemente capaz de vehicular una trama sensorial abierta. Así mismo gracias al sentido lúdico o de juego que utiliza el realizador también es capaz de aligerar el drama, una tragedia que descansa alrededor de la desintegración de un matrimonio y el aislamiento que sufre una mujer al quedarse impedida de la vista. En definitiva el cineasta nos embarca en una aventura imaginativa, siempre introspectiva (a tramos observacional), preñada de ironía, apartándose de un modelo de narración clásica.

Tanto la iluminación como el trabajo minucioso de composición de la banda sonora ayuda a que el presente trabajo nos instale en una especie de sentimiento de flotación, solo debemos dejarnos llevar, dejarnos llevar por esa voz en off que nos conduce y gobierna la narración….

2014: Festival de Sundance: Mejor guión (World Cinema)