Tabú de Miguel Gomes

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El realizador sin duda alguna realiza una rescritura personal,  inminentemente experimental a partir de la obra de Murnau; “Tabú”, colocando en el centro como obsesión el cine – respetando al mismo tiempo la división del presente trabajo en dos mitades, Paraíso perdido y Paraíso, al igual que la cinta homónima de 1931, con la intencionalidad de invertirlos-, abriéndose así mismo a una multiplicidad de significados y formatos –utilización del blanco y negro, el formato 4:3-

Enlaza hábilmente Gomes sensaciones del cine en pasado, con cine hecho en el presente; combinando contenidos, atmósferas; una nueva manera de mirar, expectativas –significante y significado prominentes- que ayudan a reinventar la puesta en escena a través si es preciso de imágenes bastardas.

Preámbulo. Un momento para el cine mudo. Belleza, extrañeza, melancolía, lirismo, belleza no exenta de ironía. Pilar esta visionando la cinta Tabú en un cine, un gesto que anticipa el conocimiento que esta tendrá posteriormente sobre el pasado colonial de su vecina Aurora –una anciana un tanto desequilibrada-, un conocimiento, si es cierto, un tanto exótico, romántico.

Primer segmento. Se introducen tres personajes; Pilar, Aurora y su criada. Se indaga en sus vidas, sus identidades, motivaciones. Un segmento melancólico, en ocasiones absurdo, ciertamente irónico, claras resonancias bressonianas.

Segundo segmento. Flashback, se abre un flashback. Surge la memoria, la memoria enterrada, la memoria que emerge tras la muerte de Aurora. Paraíso reconstruye el trágico amor adultero de Aurora entre esta y un aventurero buscavidas – este está presente durante el entierro, Pilar lo ha ido a buscar un tiempo antes, ha sido llamado por Aurora, este comienza a narrar la historia, décadas atrás-. Filma Gomes el relato en 16mm en Blanco y negro, privilegia en este segmento el sonido y sus efectos, la voz en off. Comienza a narrarse este relato de Amour Fou, requiebros del cine mudo –se viene a identificar semillas bélicas dentro de un crimen pasional en tiempos del colonialismo luso africano-. Importancia, en el presente segmento, del folletín que acoge detalles propios de lo novelesco –decimonónico- yuxtaponiendo discursos que van desde el melodrama, al cine cómico mudo –importancia de los slapstick-, la sublimación de la música pop, con intención de revitalizarlos, no persiguiendo un modus sino una manera nueva de narrar, unos códigos visuales que estén impregnados por el recuerdo, la melancolía. Paralelamente a la historia, el problema colonial de fondo.

Premio Fipresci, Festival de Berlín 2012

Colo de Teresa Villaverde

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Colo es una cinta doliente. Nos asomamos una y otra vez al vacío. En cada minuto transcurre la desesperanza.

Es cierto, que en algún que otro tramo, el discurrir del relato sea un tanto errático, pero durante ese trascurso laten los deseos insatisfechos, las evasiones hacia ninguna parte, los fugaces puntos de locura, y las digresiones líricas un tanto puntuales.

La degeneración familiar es un proceso lento, largo, paulatino, cuyo resultado trascurre a medio largo plazo. El espectador que lo visiona actúa como observador, de una dolorosa realidad que transciende. No hay lugar para las rebeliones.

La crisis económica está narrada desde la experiencia de lo íntimo. La directora escribe su argumento utilizando una clara metodología científica. Somos precisamente los espectadores los que venimos a formular las hipótesis y sacamos pertinentes conclusiones.

Sinopsis: En el Portugal del presente, un hombre, una mujer y la hija de ambos sufren en su día a día los efectos de la crisis económica.

A fábrica de nada de Pedro Pinho

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Terratreme es un grupo de cineastas comprometidos socialmente con la lucha obrera y con el trabajo colectivo visual. Estos son sus miembros: Joao Matos, Leonor Noivo, Luisa Homem, Pedro Pinho y Tiago Hespanta.

La vital cinta por un lado constituye ser un largo relato sobre el desmantelamiento industrial en tiempos de capitalismo globalizado y de cómo un grupo de trabajadores portugueses que van a ser despedidos consiguen luchar unidos, tomar el control de esta fábrica y finalmente decidir autogestiornarse. Dentro de esta larga propuesta, también hay lugar para múltiples debates en torno a los dispositivos actuales de la lucha obrera, su sentido y cargadas razones, frente al capitalismo salvaje, sus recursos ideológicos, su naturaleza eliminadora (excluyente). También se discute sobre las condiciones laborales, la llamada sobrevivencia de la lucha de clases, las pensiones, las plusvalías, la explotación, las condiciones laborales cambiantes, la agresividad virulenta en tiempos de crisis económica, el empobrecimiento, la dialéctica entre los requisitos individuales y lucha solidaria, las contradicciones que se dan dentro de la clase obrera…

Propuesta libérrima en lo formal, nada nostálgica ni autocomplaciente. Cine vivo, honesto, nunca predeterminado, que se inspira en una obra teatral anterior. La cinta dispone su cámara al servicio de los personajes (actores no profesionales) y unos escenarios vivos y auténticos (ocupados literalmente, con sus dobles sentidos).

Hija simultánea de Straub y Huillet, del Miguel Gomes de Las mil y una noches (2015), del Joaquín Jordá de Numax presenta (1980), del Jacques Demy de Una habitación en la ciudad (1982) e incluso del Nanni Moretti de Abril (1998), esta película sobre una fábrica en la que no se fabrica nada (víctima de ese “estado de excepción permanente” que el capitalismo financiero ha impuesto a la producción industrial y a las condiciones laborales de los obreros (para decirlo con palabras utilizadas en el film) ha ofrecido en Cannes uno de esos pocos y deslumbrantes hallazgos que solo se dan cada mucho tiempo y que nos permiten seguir confiando en la capacidad de los cineastas más libres para dialogar críticamente con su propio tiempo sin renunciar a la inventiva cinematográfica y sin rendir sus armas a los discursos más integrados. Insumisa, reflexiva, divertida y combativa como pocas, A fábrica de nada nos interpela a todos con su lucidez provocativa y con su infinita audacia (Carlos F Heredero, Caimán cuadernos de cine, Festival de Cannes 2017)

2017: Festival de Cannes: Premio FIPRESCI – Quincena de los realizadores

2017: Premios Fénix: Mejor montaje

2017: Festival de Sevilla: Giraldillo de Oro (Mejor película)

 

 

 

 

 

 

 

Porto de Gabe Klinger

La historia que se nos cuenta en Porto es mínima, sin duda apasionada, de múltiples sinuosidades (posibilidades y deseos). Se divide la propuesta en tres capítulos, que una y otra vez retornan sucesivamente a los mismos puntos narrativos, con la intención de amplificarlos (avivarlos).

Porto evita toda linealidad, consiguiendo fundir espacios y tiempos disonantes, convirtiendo las experiencias de la pareja protagonista en una especie de puzle, aunque carezcamos de algunos fragmentos de engarce. Sin embargo, todos aquellos que se nos ofrecen son mostrados de manera imprecisa, incluso desordenada. Por tanto, al igual que la pareja, nosotros los espectadores percibiremos los hechos de igual modo, como puras evocaciones. Las versiones, entonces, serán diferentes en relación con cada uno de los implicados (se alternan en la cinta diversos formatos 8, 16 y 35 mm,  para reflejar el presente, el pasado, los futuros, también los sueños), así como los posibles futuros (epílogos).

Sinopsis: Jake y Mati son dos extraños en la ciudad portuguesa de Oporto, donde una vez tuvieron una breve conexión. El misterio en torno a los momentos que compartieron permanece, y en la búsqueda a través de sus recuerdos reviven las profundidades de una noche sin inhibiciones.

John From de João Nicolau

Se nos habla, en John From, de ese despertar amoroso que surge en la edad adolescente. Sin dejar en ningún momento la realidad, ni la emoción adolescente, el cineasta consigue fundir la ensoñación y lo fantástico. Si la realidad del deseo discurre hacia lo imposible, por qué no girarla hacia lo inesperado de tal manera que se cumplan los sueños, los anhelos, las experiencias.

John From está concebida de tal modo que cada color adquiera y se trasforme en una explosión visual. Su puesta en escena no es desde luego enfática. Esta decisión nos permite apreciar tanto el movimiento de los personajes, como los diálogos que se establecen (claras resonancias del cine de Eric Rhomer).

En John From se repiten tantos las situaciones como los gestos, también los espacios. Los colores, la música y el tono empleado y el regusto por la reiteración. John From es una cinta pop, donde habita también un lugar para el humor absurdo.

Sinopsis: Rita pasa los largos días de verano con su pelirroja amiga y vecina Sara, con quien se deja mensajes en un hueco del ascensor. Su mente empieza a vagar por mares lejanos cuando ve una exposición sobre Melanesia, y descubre que ese esplendor ha sido retratado por el nuevo vecino que acaba de mudarse al edificio. Ese será su nuevo amor, cuyo influjo cubrirá su vida con el exotismo de Gauguin en un halo sobrenatural.

O Ornitólogo de João Pedro Rodrigues

Quizás ese perderse en el camino resulta más placentero que encontrar un sendero. He aquí el interés que suscita la cinta.

Todo tiene un comienzo. Ese comienzo primero es a todas luces armónico. Fernando es un ornitólogo acampado en un bosque portugués muy cercano a la frontera con España. Fernando con sus prismáticos no deja de observar a los pájaros. Asistimos expectantes como Fernando a los rituales  de la naturaleza. Los planos se contagian de esa cadencia. De esa serenidad. Todo es contemplativo porque las imágenes todas ellas subjetivas nos invitan a ello. En un momento dado esa armonía se rompe. Algo ocurre a Fernando. El relato rápidamente tiende a mutar. Fernando se pierde en el monte. Este mira de frente. El contraplano que da réplica a este resulta ser la mirada de un ave que ahora lo mira (toma subjetiva que recrea esa mirada animal). Asistimos a la presencia misteriosa de lo natural. La extrañeza se filtra a través de las imágenes amplificando múltiples resonancias. El mundo de la razón va desdibujándose poco a poco. Nuestro protagonista al adentrarse en el bosque va adentrándose en lo desconocido.

Fernando se va encontrando con diversos personajes de comportamientos agrestes. Se encuentra, por ejemplo, con dos peregrinas chinas que caminan a Santiago. La imagen y su tratamiento anticipan la extrañeza atmosférica. Esto se produce gracias a convenientes rupturas que trastocan toda convención fílmica tradicional (las mujeres anuncian la presencia de espíritus malignos que transitan por el bosque, como así será de hecho más adelante). Fernando despierta. Se encuentra atado, dispuesto a ser sacrificado tras una noche donde se aparecen extrañas y malignas sombras. Al escapar se encuentra con su piragua dispuesta en forma totémica, su carnet de identidad donde sus huellas han desaparecido y sus ojos son ahora enormes huecos. Sobre el ateo ornitólogo Fernando comienzan a intervenir fuerzas de índole mística que culminan con un milagro. Ese detalle de ese carnet de identidad va a reconfigurar, de algún modo, la identidad futura que incluso derivará en lo físico. Esto le va a ocurrir a Fernando. Aquí reside la capacidad intuitiva del espectador para comprender la propuesta. Lo interesante, es la amplitud metafísica de ese paisaje que se nutre con diversas dicotomías, y que a su vez entran en lucha.

Sinopsis: Fernando decide enfrentarse a la naturaleza contaminada de Tras-os-Montes en busca de cigüeñas negras, una especie en vías de extinción. Mientras observa a estos animales salvajes a bordo de su canoa, vuelca debido a los rápidos.

2016 Festival de Locarno: Mejor director

Las mil y una noches de Miguel Gomes (VOL 1 El inquieto, VOl 2 El desconsolado, Vol 3 El embelesado)

Nos encontramos ante una obra de características monumentales. Su duración total una seis horas. La presente propuesta se caracteriza por su vitalidad, su carácter lúdico.

La cinta se presente en tres volúmenes (Tres películas). Cada uno de los mismos adquiere un estado de ánimo. La energía y la unidad identifican el primer volumen. La desesperanza y la soledad son características identificativas del segundo. Quizás puede advertirse un relativo resurgimiento en el tercer volumen (a modo de conclusión)

El enfoque de esta desmedida, a veces imperfecta, propuesta es tan insólito como ciertamente inclasificable. Su intención abordar la crisis. Este es sin dudarlo el tema central tratado en base a individuales testimonios, historias radicalizadas en la cotidianidad de todo un país que se resquebraja y de sus ciudadanos, cuyas vidas se rompen en el anonimato más absoluto. Ayudado por un equipo de periodistas que recorrieron la geografía portuguesa en busca de relatos que no aparecían en los medios de comunicación y que reflejan el hundimiento moral. La virtud del realizador es partir de dichos testimonios para lograr zambullirse en territorios imaginarios, fantasear con los mismos, reinventar el pasado y el presente. Sus pertinentes reflexiones sobre la crisis aluden tanto a lo personal como a lo colectivo. Estas se construyen gracias a la fusión de lo real con las ficciones. “Las mil y una noches se radica como una antítesis contra el derrotismo”.

Vol 1 El inquieto. Se inicia con unos planos descriptivos de un puerto. Oímos en voz en off los testimonios de los estibadores que han perdido su trabajo dentro de la industria naval. Continúa la narración, los problemas que tienen los agricultores  ante una plaga de insectos. El mismo declara su fracaso ante la propuesta que se le avecina. Su declaración de intenciones es clarividente y sincera. Decide entonces huir hacia delante, desaparece de escena y cede el testigo de la narración a Scherezade la cuentista oral por excelencia que tenía que contar hasta mil historias para poder salvar su vida (leer esa obra maestra universal que es Las mil y una noches). El arte de la narración nos ayuda a comprender, a resistir en estos tiempos oscuros. La historia comenzó con el nacimiento del relato nos dice acertadamente Javier H Estrada en su crónica. El discurso de Gomes es este precisamente. El presente volumen también contiene a su vez tres episodios. La reunión entre la troika y los gobernantes portugueses para tratar la cuestión de la deuda. Un gallo canta todas las noches molestando a sus vecinos, estos se dividen sobre lo que han de hacer. Todos los uno de Enero se organiza una carrera popular, sus habitantes parecen olvidar por un momento las penurias.

Vol 2 El desconsolado. Se proponen tres bloques: La historia del bandido Simao (se nos invita a reconsiderar nuestra atracción por el mal) es un western que tiende a reconsiderar sus mitos. Una segunda historia que se sustenta en el llamado cine jurídico. La justicia es cada día más torpe, se ve desbordada (asaltada) por tantos casos de corrupciones y estafas y violencia miles. Se nos cuenta un litigio a varias bandas dentro de un anfiteatro desvencijado al aire libre. Los acusados son pobres, ricos, jóvenes, viejos, la sociedad en su conjunto. El folclore juega un papel vital. Las máscaras pero también las voces teatrales actúan con su carga de irrealidad, de leyenda, de desconcierto, de imposibilidad.

La tercera historia alude a los intensos dramas que se viven en crisis. Se construye mediante  diversos incidentes que trascurren dentro de un mismo edificio de pisos situados en un barrio deprimido. Sus vecinos son parados, desahuciados, inmigrantes, jóvenes sin futuro, jubilados sin pensión. La única fuente de luz para todos ellos es Dixie. Dixie es un perro que va pasando de dueño en dueño, ama a sus sucesivos dueños pero también es capaz de olvidarlos.

La estructura de la propuesta sirve como modelo de multiplicación continua de historias, tonos y aún va más allá. La linealidad queda fracturada

En los tres volúmenes encontramos una multiplicidad de microrelatos, digresiones, anécdotas, sucesos, sueños…Estos puntos de fuga aportan aún mayores matices y consiguen darnos aún mayores fabulaciones. En la presente propuesta habitan tantas resonancias literarias, tantos ecos literarios. El tratamiento de la voz en off es tan vital, adquiere valores tan magistrales. Tanto las palabras de Scherezade como la de todos y cada uno de los narradores  intervinientes están poseídos por trágicas emociones y lirismo luminoso cuya raíz hay que buscarla en lo cotidiano.

Vol 3 El embelesado. Aunque todavía se produce alguna que otra digresión y algún que otro microrelato. El director huye de cualquier posibilidad de preconcepción. El primer episodio trascurre en una isla de paisaje rocoso. Se alternan pequeñas historias que nos sitúan dentro de un pasado de fábula, ocupados por personajes y objetos extraídos del mismo (interpretación recreación de diversos tramos de Las Mil y una noches). El segundo episodio es tan largo. La historia de la vida de los pajareros. En este caso surge como alegoría la cuestión del desempleo y  esos seres humanos que están a la deriva. Tan solo al final de ese episodio asistimos de nuevo a una ensoñación fantástica (los comentarios de Scherezade van amenizando este relato que aparecen en forma de rótulos impresos en la pantalla, convirtiendo los hechos cotidianos en inverosímiles, incluso el remoto pasado revolucionario de Portugal)

2015: Premios del Cine Europeo: Mejor sonido

2015: Festival de Sevilla: Giraldillo de Plata (2ª mejor película)