En la Vía Láctea de Emir Kusturica

La historia o fábula moral se inspira en un cortometraje titulado Our Life. Un episodio dirigido por el propio cineasta, dentro de la cinta colectiva Word with Gods.

En la Vía Láctea es un trabajo sencillo en lo narrativo, pero al mismo tiempo manierista (exaltadamente barroco) desde el punto de vista estilístico. La propuesta radica en ser una especie de fábula moral que va dando forma a una previsible historia romántica, que acontece dentro de un universo bélico. Nuevamente sitúa al amor en lucha contra la violencia. La naturaleza toda frente al egocentrismo salvaje de los hombres. La vida, en ocasiones, merece una celebración festiva.

La cinta funciona escena a escena. En ciertos tramos el espectador queda desbordado por ciertas incoherencias, ciertos caprichos, tal vez rendido al surrealismo de lo absurdo. ¿Esos instantes que van discurriendo más bien como vaivenes sirven para habitar la conciencia? ¿Estos son indistinguibles de un sueño o de un monólogo interior?

Kusturica parece exacerbar hasta el extremo sus delirios, quizás para reivindicarse a sí mismo una y otra vez hasta la extenuación, sin aportar algo nuevo. Su extraño sentido de modificar la realidad desviándola hacia lo mágico (lo extrañamente lírico) está presente, y si es preciso nunca prescinde de los símbolos animales y de cómo filmarlos como sutiles o no metáforas que alcanzan una realidad compleja, sin solución posible. Las resonancias chaplinescas y fellinianas son utilizadas de manera enfática, tosca, quebradas por la conmoción y la tristeza pese a estar preñadas de humor. El ensimismamiento prevalece.

 

 

 

 

 

 

No One’s Child de Vuk Rsumovic

Sinopsis. Narra las vicisitudes de un niño salvaje tras ser descubierto en 1988, entre una manada de lobos, en las montañas de Bosnia. Primero pasará por un centro de menores en Belgrado para convertirse en una persona civilizada, y más adelante será enviado a una Bosnia destrozada ya por la guerra.

Opta el realizador serbio por la manida temática del niño salvaje frente a la maldad existente en toda civilización. Este duro concepto, en la cinta, viene atenuado con la relación de nuestro protagonista con Zika (un muchacho adolescente que lo toma como protegido) y Alisa (una muchacha, también adolescente, que le da cierta ternura). Ambas relaciones se nos revelaran débiles, además de inestables, por culpa de amenazas externas. Quizás un vínculo más fuerte es el que establece nuestro protagonista Pucke con su tutor Vaspitac, fracturado este por las distancias que obliga los conflictos bélicos de los Balcanes (la guerra interfiere en todo el trayecto de la cinta de manera eficaz, primero como rumor, más tarde como noticia,  luego como causa del constante movimiento existente entre esos jóvenes que habitan en el orfanato, finalmente visibilizándose en el último tramo de la cinta con toda su crueldad)

La cinta adquiere finalmente un tono moralizante obvio. El riesgo del ser humano es su propia humanidad, se nos viene a decir. Ese extraño universo de instintos, emociones, deseos y miedos y relaciones que se fracturan

2014 Festival de Venecia del Premio FIPRESCI

 

 

Maradona by Kusturica de Emir Kusturica

Documento que refleja la carrera profesional del astro del futbol, su dificultoso ascenso a la cumbre futbolística, su vertiginoso descenso a los infiernos causado por su adicción a las drogas.

Kusturica evoca a Maradona, lo retrata con ceremonial respeto, también con inusitada devoción. Sin embargo la líneas argumentales que se van sucediendo, entrelazándose ahondan en el caos –su tono resulta embarullado-. Las imágenes de archivo de los mejores momentos de Maradona –también los peores-, sus goles, el nacimiento de sus hijas, su matrimonio, vienen a interrelacionarse misteriosamente con los personajes surgidos del universo del realizador, por lo tanto Maradona personaje comulga con estos –la infancia de Diego es como el adolescente Dino de ¿Te acuerdas de Dolly Bell?, los viajes en tren que efectúa el grupo de música No Smoking Orquesta transitando por los suburbios bonaerenses donde los niños buscan comida entre las basuras se funde con los parajes míseros de Sarajevo durante la dictadura del mariscal Tito mostrados en Papá está de viaje de negocios, cuando Maradona se encuentra al borde de la muerte pierde todo dramatismo cuando el director establece cierto paralelismo con la falsa muerte del anciano de Gato negro, Gato Blanco…

Una línea sociopolítica de resonancias bolivarianas atraviesa la cinta permaneciendo omnipresente una crítica hacia el primer mundo, la ideología de Diego, el encuentro con piqueteros, con Hugo Chávez, con Fidel Castro o Evo Morales…. De esta manera milagrosamente las imágenes de Maradona metiendo un gol contra los equipos adversarios adquieren un tono antiimperialista –el sur contra el norte-, gracias a una animación digital que se intercala una y otra vez al unísono con el llamado Gol del siglo –el que metió Maradona contra Inglaterra en el Mundial de México 86-, donde aparecen como equipo de futbol Bush, Reagan, Blair, La reina Isabel, Margaret Thatcher…

Kusturica con más de tres cámaras registra los encuentros y los espacios conviviendo con materiales de archivo –que con anterioridad hemos mencionado-, secuencias de relleno con miembros de la iglesia Maradoniana -After Hours al servicio de la memoria del jugador-, entrevista diálogo con el propio Maradona –donde el propio astro se auto evalúa frente a Kusturica, muy cerca de allí presente   su esposa Claudia, madre de sus hijas-,  aunadas por una voz en off, la del propio realizador siempre presente

 

 

 

Klip de Maja Milos

La realizadora en su ópera prima lleva hacia el extremo los códigos del cine adolescente. Klip pretende ser un retrato nihilista de una adolescencia ciertamente desubicada, perdida, que se entrega a todo tipo de excesos –ellos mismos son partícipes de exhibir la intimidad grabándose, o bien cuando practican sexo o abusando de compañeros, más tarde cuelgan sus prácticas en las redes sociales, por tanto la pornografía resulta ser materia omnipresente en la trama, idea que va unida a cierta cultura de la moda y la fama que condiciona globalmente el mundo de cierta parte de nuestros adolescentes-.

En lo posible la realizadora trata de evitar tópicos sensacionalistas otorgando a la cinta cierto naturalismo, un tanto radical –también es cierto- pero totalmente creíble al acercarse al universo adolescente de la protagonista –toma la decisión el editor de mezclar metraje grabado con móviles y con cámaras de cine con adecuadas transiciones entre uno y otro formato- y a la desesperante realidad social que la rodea –nos habla la cinta de la incomunicabilidad entre padres e hijos, de la casi extrema pobreza en que se desarrolla la vida de los adolescentes que acaban siendo víctimas pero también verdugos de su propia desgracia, el auge de las tecnologías como destructores de toda intimidad (inocencia), la relación amorosa violenta entre hombres y mujeres, ellas sumisas maltratadas por el macho dominante, mujeres tomadas como meros objetos sexuales dominados, aceptando ellas mismas dicha condición sin plantearse otra forma de existencia que defienda sus derechos como mujeres-